Cómo me gusta el PAN!

Cómo me gusta el pan.

 

Y si desde que dejé el gluten descubrí cuánto me gusta el pan. El pan me fascina. Nací en Colombia donde las pastelerías y panaderías estaban en cada esquina. De las rutinas que más me acuerdo es llegar a casa de mi abuela, en las tardes e ir caminando a Carulla (un supermercado) y comprar una galletita.

 

Las tardes frías siempre eran de chocolate caliente y un pastelito. Creo que cuando estuve en la universidad el pan no era tan fuerte en mi vida pero siempre estaba ahí. El desayuno era huevos con algo de pan. En las noches no faltaba un sándwich. No era consciente de mi amor por este carbo hasta que me lo quitaron.

 

Hace 4 años vivo sin gluten y la verdad no es algo que me pese. Al comienzo fue duro tener que revisar mi dieta y hacer ajustes pero gracias a las múltiples opciones que hay en el mercado la eliminación del gluten en mi dieta no fue difícil.

 

Sin embargo, y como ustedes me conocen estoy en un proceso de hacer las cosas desde casa. Me fascina la cocina, descubrir, crear y hacer mis recetas como me gustan. En este proceso he hecho muchos panes: panes con semillas, de avena, de banano. Todos deliciosos pero no había encontrado uno que de verdad pudiese comer todos los días.

 

Como muchos me siguen en stories se pueden dar cuenta que cuando algo me gusta me lo como todosss los días. Mi desayuno justo antes de entreno o no entreno es el mismo desde hace más de 8 meses: una tostada de pan con mi té matcha. El finde hago variaciones y le pongo aguacate y verdes pero en la semana ese es mi desayuno. Al matcha lo lleno de proteína del colágeno y grasas buenas como el ghee o MCT oil y mi carb es la tajada de pan.

 

Sin embargo, como siempre les digo, el pan empacado tiene millones de preservativos y aditivos, que a pesar de ser sin gluten, prefiero hacerlo en casa. Después de mucho investigar encontré una receta sencilla en el blog de Phoebe Lapine que me servirá de base para construir otra línea de panes. Sin embargo esta base está deliciosa: esponjosa, suave, que combina con todo y puedes utilizar durante días y lo mejor sabe a PAN y no se destruye con mirarlo. Después de comprar todosss lo panes en el mercado puedo dar fé que no todos los panes sin gluten son iguales.

 

Te comparto la receta y lee mis tips al final. Espero lo hagas, me taggees y lo disfrutes tanto como en casa.

Para un loaf de 10 tajaditas

Ingredientes:

  • 2 tazas de harina sin gluten
  • 1 huevo revuelto crudo
  • 1 y 1/8 tsp de levadura
  • 1 taza de agua tibia
  • 1 tbsp de miel cruda
  • 1 tbsp de aceite de oliva
  • ½ tsp de vinagre de cidra de manzana
  • ½ tsp de sal rosada

 

Procedimiento:

  • En un bowl mezcla la harina sin gluten, levadura y sal.
  • En otro bowl mezcla el agua tibia, huevo, miel, aceite y vinagre de cidra de manzana.
  • Introduce tu mezcla líquida en la seca y con una espátula mezcla bien el pan. Es una masa pegajosa pero uniforme.
  • En un molde de silicona introduce tu mezcla y tápala con un trapo. Llévala a un lugar caliente (yo tenía la secadora prendida) y déjala que crezca entre 30 y 45 minutos.
  • Mientras tanto precalienta el horno a 400. Una vez ya esté levada tu masa llévala al horno y hornea durante 15 minutos. Luego baja la temperatura a 375 y hornea durante 20 minutos más.
  • Retira del horno y deja que enfríe para cortar.
  • Sirve y disfruta.

Tips:

  • La harina sin gluten que utilices debe ser de buena calidad y rica. Tengo que reconocer que la de Bob Red Mills No me gusta para nada (sólo la harina sin gluten) ya que me parece que tiene un sabor MUY fuerte y cambia todo.
  • Asegúrate que leve tu masa para que sea esponjoso tu pan.
  • Introduce los ingredientes líquidos en ese orden.
  • Ten en cuenta que el agua debe ser tibia y no caliente.