Mis favoritas: las sopas

Mis preferidas: las sopas

 

Si me conocen un poquito bien saben que soy de Bogotá, una ciudad fría y por supuesto, como buena bogotana, mis preferidas: las sopas. Ahora, a pesar de vivir 11 años en un país bien tropical, húmedo y caluroso sigo amando la sopas. Nada que hacer, las raíces y cómo fuimos criados en nuestra infancia tienen muchísimo peso.

 

Las sopas eran parte activa de mi menú semanal en mi familia: sopa de lentejas, ajiaco, verduras, espinaca, zanahoria, sancocho, maíz, en fin creo que probé todassss. Cuando era chiqui no me gustaban mucho pero creo que era la comida perfecta para llenarnos, salir rápido de una cena, e inclusive era perfecta para después de la fiesta.

 

Ahora en casa traemos esas raíces y las incluímos en nuestros menús diarios. Mi hijo le gustan las sopas y son perfectas para la cena ya que tienen un montón de nutrientes sin que tengan tantas calorías además de llenar un montón!.

 

Adicionalmente, con este mundo tan revolucionado y con tantas actividades, las sopas son perfectas para un meal prep. Yo por lo menos las hago los viernes (en casa cocinamos mucho los viernes) y me queda lista para el fin de semana: sólo es calentar y listo!.

 

Cuando vamos a restaurantes italianos (casi no vamos por el tema del gluten), siempre nos antoja una sopa minestrone por su sabor profundo y cantidad de ingredientes delis que tiene. Desafortunadamente, el antojo queda ahí, porque siempre tienen pasta con gluten y queso.

 

Por eso, para pasar el antojo encontré la versión casera de minestrone que TIENEN que hacer porque de verdad vale toda la pena: llena de profundidad de sabor, muchísima textura por sus veggies, rica en nutrientes, minerales y proteína por su colágeno. Aquí les dejo la receta.

Ingredientes:

  • 1 tsp de aceite de oliva
  • ½ cebolla blanca partida en cubos
  • 1 taza de vegetales frescos (zanahoria, coliflor, zapallo, papa blanca)
  • ½ taza de vegetales verdes (zucchini, brócoli, acelga, habichuela)
  • 1 diente de ajo
  • ½ lata de tomates en cubos (por favor asegúrate que sean orgánicos y con muy pocos ingredientes)
  • 4 tazas de caldo de patas o pollo (puedes hacerlo de verduras si quieres)
  • ½ tsp de sal rosada
  • 1/8 tsp de pimienta
  • ½ taza de fríjoles cocinados previamente en sal y agua
  • ¼ taza de pasta gluten free cortita
  • ¼ taza de albahaca y orégano fresco (puedes ponerle las hierbas que más te gusten)

Procedimiento:

  • En una olla calienta el aceite de oliva y saltea la cebolla y los vegetales hasta suaves (aproximadamente 5-7 minutos).
  • Adiciona el ajo y saltea 1 minuto más.
  • Luego añade los tomates hasta que el líquido se reduzca (aprox 5 minutos).
  • Incopora el caldo, sal, pimienta, y cocina a fuego medio alto.
  • Por último añade los fríjoles previamente cocinados, vegetales verdes y pasta y cocina por 10 minutos más.
  • Retira del fuego y añade las hierbas frescas.
  • Sirve y disfruta.

 

Esta receta está inspirada en Phoebe Lapine. Ella tiene hipotiroidismo y cocina sin gluten y lácteos.