Europa 2018 -2019

Les debía este post desde hace un mes pero tuve un enero diferente y quería hacerlo con calma y con mucho detalle.

En un sitio GF thai que pedí el mejor curry verde de mi vida KAPUNKA

Ya les escribí un post acerca de cómo viajar light pero nunca les conté cómo fue nuestro viaje. Decidimos viajar con Cris por primera vez a Europa, al comienzo yo estaba un poco negativa con la ida, no sabía si a Cris le gustaría el plan pero definitivamente fue la mejor decisión de nuestra vida. Hemos ido a Europa con mi esposo varias veces pero en nuestro bucket list estaba Alemania. Mi esposo y yo soñábamos con conocer Berlin entonces nuestro viaje empezó con Frankfurt, Berlin, Munich, Nuremberg y de ahí nos fuimos a Suiza y terminamos en Paris.

Al saber que Cris estaba en el mapa organizamos un viaje muy para él. Como ustedes saben Cris ama el fútbol (igual que nosotros) y pudimos hacer su sueño realidad: pudimos ver dos partidos de fútbol en Munich y en Paris.

En el Allianz Arena con el Bayern

Antes de ser bloggera o food lover soy mamá. Cris es un niño muy activo y sabía que mi viaje giraba alrededor de él. A pesar de ser un viaje pesado y de conocer muchas ciudades, creo que fue un guerrero y valiente: nunca se quejó de nada, se adaptó a todos los cambios, caminaba 21,000 pasos todos los días y siempre con una sonrisa.

Por lo general, siempre escogemos air bnbs para quedarnos pero como el tiempo en cada ciudad era tan corto (menos en Paris) decidimos hacer nuestras vacaciones en hoteles. Encontramos hoteles a muy buen precio (con buen tiempo de anticipación) y muy bien ubicados a las estaciones de metro o a los sitios de interés.

En Paris nos quedamos en una casa de la hija de una amiga, un apartamento mini pero MUY bien ubicado y que cubría todas nuestras necesidades, lo tenía todo!.

Con relación a la comida, y yo sé que muchos se preguntan por eso y leen mi blog, les cuento que no fue tan fácil encontrar opciones gluten free. Aunque había hecho una investigación previa, muchas veces estaban lejos de donde estábamos o teníamos otros planes que no alcanzaba el tiempo. Yo hice un tablero en Piterest con los restaurantes gluten y dairy free pero les confieso que conocí pocos de toda la lista ya que el tiempo era bien limitado.

Lo que hacía era simple: pedía una proteína o ensalada o algún carb que no tuviera gluten. En los supermercados sí tenían opciones como panes sin gluten, galletitas, y varias opciones y eso lo mantenía siempre en las neveras de los hoteles para algún snack o para bajar al restaurante al buffet del desayuno. Tuve la fortuna de conocer Jutes Bakery en Berlin una panadería exclusiva de productos Gluten Free y de verdad se las recomiendo: los panes, los postres, el café espectacular. Cuando desayunábamos fuera lo que hacía era pedir huevos y fruta con café, también le ponía al café mi colágeno con sabor a vainilla y quedaba increíble. En Nuremberg encontré, en un restaurante italiano, pasta Gluten Free y estaba divina. Los mercaditos navideños fueron divinos: sí comimos salchicha alemana como locos sin el pan y eso nos salvó la vida con el vino caliente. El frío estaba brutal y necesitábamos calorías para sobrevivir.

US

Con relación a Paris, fue muchísimo más fácil. Después de viajar en trenes, de una ciudad a otra, Paris nos tomó y nos abrazó con un cálido abrazo. Tuvimos 9 días de estar y caminar con toda!. Teníamos varias tiendas Bio cerca de nuestra casa que nos permitían comprar el desayuno: huevos, pan  o galletas sin gluten, aguacate, frutas, café además de agua con gas. Cada dos días comprabamos algo diferente que hacía los desayunos únicos en esta ciudad tan increíble.

En Paris encontramos una pastelería con un pan sin gluten y unos ecleires deli que se llama Helmut Newcake, comíamos Macaroons hechos con harina de almendras todos los días y tomábamos vino para pasar el frío. Como les digo en Paris me sentí con muchas más posibilidades que en Alemania (creo que también conocer el idioma ayuda mucho). En casos extremos que entrabamos a un restaurante muy parisino pedía steak con papitas y era perfecto. Adicionalmente, encontramos una crepería que hacen sus creppes con harina de buckwheat Breizh Café, súper súper recomendada. La verdad los creppes están a otro nivel y el sabor de todos sus ingredientes son impecables. OJO: no todos los creppes son sin gluten así que asegúrense que pidan los de harina de trigo sarraceno o buckwheat.

Con relación al deporte, les confieso que por primera vez en años, no hice casi nada de deporte sino sólo caminar. La verdad el clima, el cansancio acumulado, los espacios tan chiquis, no me daban ni cinco de ganas de hacer deporte y saben qué: no me afectó para nadaaaa. Fui feliz, descansé, hice un pare y mi cuerpo también lo agradeció. Lo único que hice, además de caminar, fue un reto de plank en el cual todos los días hacía 30 segundos e iba avanzando de 10 segundos cada día. Llegué a 3:30 y creo que eso me ayudo a mi core.

Viajar con niños es otro plan. Los museos los hacíamos de 2 horas para que Cris no se cansara, nos encontramos un par de veces con amigos para  que los niños se vieran, fuimos a varios parques navideños para hacer actividades con él, patinamos en hielo muchas veces (a mí me mata el plan), cenábamos muy temprano y nos acostábamos temprano para que el día alcanzara (ya que son muy cortos por el invierno), siempre llevábamos una pelota para jugar con él mientras hacíamos filas.

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Aquí les comparto algunas fotos de nuestro viaje y la aventura de viajar. Fueron 21 días espectaculares, llenos de muchísimo amor y que se quedarán siempre e nuestra alma.

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